El Saxofonista
CAPÍTULO UNO: "Designación de casos"
Caminaba hacia mi casa como de costumbre, siempre a la misma hora, un cuarto para las seis, acompañado por la melodía de un Saxofón que sonaba desde aquella casa ubicada en la esquina, precisamente a una cuadra de la mía. Él vecino era diestro en el arte de tocar el Saxofón, muchos quedábamos encantados con la melancólica melodía que desprendía de aquel instrumento, ese chico era un completo misterio, no se dejaba ver y creo que las únicas que lo han visto son las señoras que copuchean en las veredas de sus casas, por lo que me ha contado mi tía que pertenece al grupo de esas señoras. Me gustaría ver al genio tras los sonidos pero nunca sale, lo único que todos rumorean de él es que tiene mi misma edad, veintiún años, y se llama Christian....
-Hola tía, ¿Cómo estuvo el día?-
-Bien mi niño, como siempre, estuve cocinando fideos con salsa, tus favoritos, así que lávate las manos para que almorcemos-
-Sí tía.-Rocío, así se llama mi tía, prácticamente ha sido mi madre ya que desde los ocho años he vivido junto a ella. Mi madre me llama a veces, siento que es por el compromiso que nos une, simplemente por el hecho de ser mi madre, desde que mi padre murió se ha hecho más evidente esta situación, no tengo muchos recuerdos sobre nuestra familia, pero siempre me dijeron que era una familia feliz, debo creerlo. La muerte de mi padre me afectó en el sentido de nunca haber tenido un padre pues nunca fuimos cercanos, los veranos que pasábamos juntos, él iba a trabajar en el campo, para aprovechar los buenos tiempos y yo me quedaba leyendo en la casa mientras mi madre hacía los quehaceres, no había muchas muestras de aprecio entre nosotros, y por esta situación creo que no me afecto su partida como mi padre el gran hombre que admire, sino que la pérdida de un gran hombre que pude apreciar y buscar ese afecto que nunca tuve y necesite y sigo necesitando. Pues sí, lo necesito, alguien con quien contar, de mi sangre y que me entienda, porque mi madre nunca lo hará, y es un lugar que mi tía ha sabido ocupar y llenar muy bien, ella ha sido mi sustento y una verdadera madre para mí…
-Sí tía.-Rocío, así se llama mi tía, prácticamente ha sido mi madre ya que desde los ocho años he vivido junto a ella. Mi madre me llama a veces, siento que es por el compromiso que nos une, simplemente por el hecho de ser mi madre, desde que mi padre murió se ha hecho más evidente esta situación, no tengo muchos recuerdos sobre nuestra familia, pero siempre me dijeron que era una familia feliz, debo creerlo. La muerte de mi padre me afectó en el sentido de nunca haber tenido un padre pues nunca fuimos cercanos, los veranos que pasábamos juntos, él iba a trabajar en el campo, para aprovechar los buenos tiempos y yo me quedaba leyendo en la casa mientras mi madre hacía los quehaceres, no había muchas muestras de aprecio entre nosotros, y por esta situación creo que no me afecto su partida como mi padre el gran hombre que admire, sino que la pérdida de un gran hombre que pude apreciar y buscar ese afecto que nunca tuve y necesite y sigo necesitando. Pues sí, lo necesito, alguien con quien contar, de mi sangre y que me entienda, porque mi madre nunca lo hará, y es un lugar que mi tía ha sabido ocupar y llenar muy bien, ella ha sido mi sustento y una verdadera madre para mí…
-Hola Esteban-
-Hola Emilia ¿Preparada para hoy?-
-La verdad no sé, estoy muy nerviosa y si aún no estoy preparada para resolver un caso yo sola-
-Pero ¿Qué dices?, hemos ensayado mucho tiempo, ayudado en miles de casos ¡¡caso propio por fin!! Lo he esperado desde que entre aquí-
-No me siento preparada aún para ello-
-Relájate, siempre nos hemos ayudado y esta no será la excepción-
-No me siento preparada aún para ello-
-Relájate, siempre nos hemos ayudado y esta no será la excepción-
Me designaron un caso sobre una desaparición, la verdad me esperaba algo mejor como un asesinato, pero bueno esto es cuestión de días.
-¿Qué caso te designaron?-
-Una desaparición, de una chica y lo peor es que ella vive en Huechuraba, demasiado lejos, además creo que es una quinceañera rebelde que se habrá escapado de casa para vivir un amor prohibido, no me gustó el caso-Se comenzó a reír y dijo
-Que eres enojón, a mí me tocó un caso similar al tuyo, y estoy muy feliz, ya vendrán casos complicados e interesantes-
-es lo que espero, pero oye ¿Me explicas más sobre tu caso?-
-Bueno, es sobre una quinceañera que desapareció de un día para otro, dejando una nota a sus padres diciendo “No se preocupen por mi estoy bien en donde quiera que este” pero claro, yo entiendo a sus padres de querer saber el paradero de su hija, ella vivía en Vitacura-
-¿Cuáles eran sus características físicas?-
-Pero vaya, ¿Por qué tan hombre para tus cosas?-Se comenzó a reír nuevamente
-No es por eso, es que hay algo que me causa intriga-
-Bueno bueno, ella medía un metro sesenta y siete, tenía un peso de unos cincuenta y nueve kilos, pelo castaño medio de tez blanca, muy blanca, ojos color miel y eso o ¿Prefieres sus medidas anatómicas?-
-No, mira lee el informe de mi caso-
Capítulo Dos: “El Caso de la Niña de Vitacura”
Era las nueve y media e iba en el metro, me tenía que juntar con Emilia Paz a las ocho, me quede dormido, era algo obvio pero la similitud que poseían los casos me intrigaba
-Ya me estaba quedando dormida esperándote, ¿Por qué llegaste casi dos horas tarde?-
-Lo siento, no pude dormir muy bien, corrí, te lo juro-
-¿Por qué no dormiste bien?-
-Por los casos es que son muy similares, lo que me sorprende es que nadie se haya dado cuenta de eso y ¿Si hay más casos parecidos?-
-No sé, sólo me quiero enfocar en este caso, tenemos dos semana para resolverlo, vamos por mi caso primero que Vitacura queda más cerca de aquí…- con un inmenso suspiro continuamos nuestra travesía a resolver primeramente el caso de “La Niña de Vitacura”.
Llegamos a una gran casa, dónde parecía que los problemas no podían existir, Emilia tocó la puerta y salió una señora del servicio
-Díganme ¿Qué se les ofrece?-
-Hola yo me llamo Emilia Sepúlveda y mi amigo se llama Esteban González y estamos aquí por el caso de María Jesús Recabarren, desaparecida hace…-me interrumpió
-sé desde hace cuánto desapareció, yo vivo aquí y conozco mejor que usted la historia, ahora me espera un momento iré a ver con la señora si pueden pasar-
-Creo que necesita más amor esa señora-Y nos comenzamos a reír hasta que volvió la señora y nos hizo pasar a una sala de estar, donde deberíamos esperar a la Señora de Recabarren
-Hola, mucho gusto mi nombre es Sofía Andrade de Recabarren-
-Hola, yo soy Esteban González y mi acompañante Emilia Sepúlveda, ambos estudiantes de la escuela de investigaciones y estamos aquí por el caso de su hija-
-¿Estudiantes? Creo que es un insulto, ustedes ¿Antes ya se habían enfrentado a un caso real?-
-Discúlpeme pero mi capacidad de estudiante no me hace inferior y le aseguro resolver el caso de su hija, ya que lo único que queremos es ayudarla a encontrar a su hija-
-Lo siento no quería ofenderlos-Llama a la señora de Servicio-Martita guíelos hacia la habitación de María Jesús, ahí investiguen, yo me iré al gimnasio…ah y lo que necesiten se lo comunican a Martita, adiós-
Registramos toda su pieza, no encontramos nada, habían cuadernos con algo de materia, pero nada que llamase la atención y sea una señal de alerta, no había nada fuera de eso, únicamente cosas estrictamente académicas
-Yo a los quince años tenía infinidades de cartas, fotos, peluches, una cajita de recuerdos, una libreta donde anotaba cosas importantes que sucedían, recuerdo que me gustaba Britney Spears, tenía lleno de afiches y sus canciones por toda mi habitación pero ella no hay nada-
-Emilia yo también era así, como ella, mi habitación no tenía ningún artilugio demás, mi tía no tenía la situación económica para comprarlos-
-Pero tú no tenías la situación económica, ella sí, debe haber algo en algún lugar recóndito de está habitación-
-Tal vez alguien manipuló esta habitación, y eliminó aquellas chucherías que poseía-
-Es obvio, han pasado dos años, pero no creo que desechen ese tipo de cosas, por un mínimo de sentimentalismo- Hubo un silencio en la habitación, ambos buscábamos algún indicio que nos diera con el paradero de María Jesús-Quizás escondía muy bien sus cosas, su familia no se ve de fiar, lo digo por su mamá, la comprendo por haberse escapado-
-A su madre no le importa nada, quiere a su hija es obvio, pero se nota que lo que prima en su vida es ella y sólo ella, es como mi mamá-
-Mira ven- Emilia encontró en la parte inferior de la ventana bajo unos cojines una tabla removible demasiado imperceptible- No era tan anormal después de todo, si al final todos tenemos algo que esconder.
CAPÍTULO TRES: “Hacia la Niña de Huechuraba”
Nos dirigíamos a la Casa de Laura Eyzaguirre, mi caso asignado. La visita a la casa de María Jesús nos hizo levantar altas sospechas en torno a sus padres y esa empleada, algo esconde esa familia partiendo por el hecho que nos tuvimos que ir justo en el momento donde Emilia descubrió esa tabla removible, porque ya era tarde, además la frialdad que expresaban cada uno de ellos era algo inhóspita para la convivencia, por eso entiendo que haya huido.
-Hola, buenas tardes mi nombre es Esteban y estoy investigando sobre la desaparición de la joven Laura Eyzaguirre-
-Hola, un gusto y gracias por venir, pase- Está señora fue más amable que la otra- ¿Se les ofrece algo para tomar o comer?- Ambos pedimos sólo agua por lo exhaustos que estábamos-La señora no está, desde que desapareció Laurita no ha parado de buscarla, sale todos los días-se mantuvo el silencio por un momento en la sala- Pero cualquier cosa que deseen me comunican a mi-
-Gracias, y ¿Podríamos ir a su habitación?-La señora asintió con la cabeza y nos llevó hacia la habitación.
-¡¡Que bella habitación!! Yo siempre soñé con una habitación así-
-Eeh, sí está bien decorada-
-Ajá, lo sabía mira encontré su diario-
-Tienes un talento revisando habitaciones, me sorprendes-
-Que eres malo conmigo, sólo hago bien mi trabajo-
-Creo que no hay nada más aquí-
-Hay muchas cosas pero nada de lo que podamos inferir algo y que su diario de vida hubiese estado escondido dentro de un peluche creo que podemos sacar mucha información-
-Lo que me sorprende es que no he visto en ninguna casa un computador o notebook, y sus celulares-
-Hola ¿Cómo van?-
-Disculpe, Laura ¿poseía un computador o un celular?-
-Sí, a la Niña Laura le gustaba la tecnología, pero el día que se fue, se los llevo consigo-
-Es obvio, que no quería que la encontrasen- Le susurré a Emilia en el oído
Con Emilia fuimos a un café que se ubicaba cerca de la casa de los Eyzaguirre, el hambre ya nos invadió a las cuatro de la tarde
EN UN CAFÉ
-Creo que ambos casos están algo claro, por lo menos para mí ¿Qué piensas Esteban?-
-En el caso de Laura es obvio que no quería que la encuentren, por algo se llevo sus cosas-
-Y en el caso de María Jesús es evidente que algo tuvieron que ver sus padres con la desaparición-
-No sé, no creo-
-Pero está más que claro que algo tuvieron que ver sus padres-
-No lo pienso así, creo que sólo son padres que se preocupan de sus riquezas dejando de lado a sus hijos-
-Pues, yo creo que son casos independientes y que son sólo coincidencias el parecido entre ambos casos-
-Tampoco comparto esto, ¿Te parece si mañana llegamos temprano y revisamos expedientes?, estoy seguro que debe haber más casos similares-
-Bueno, mañana a las siete en el casino-Emilia agarró sus cosas dejando el diario encima-tú debes hacerte cargo del diario, es tu caso-
-Sí, también quiero que hablemos con los chicos del cibercrimen para buscar cosas de estas chicas en la web-
-Está bien, adiós-
Me mantuve alrededor de quince minutos con la mirada perdida, mirando un punto fijo que no tenía la importancia suficiente, no recuerdo que miraba.
Hojeé el diario una y otra vez sin poner mayor atención a sus palabras, mas decidí anotar lo que consideré relevante de su último año:
31.12.07 “Estamos en Antofagasta con TODA mi familia, será un año nuevo genial, yo organizaré todo, y mis primas me ayudarán espero salga todo increíble, pues será el primer evento que organizo e irá mucha gente importante con las cuales mi papi hace negocios, estoy muy nerviosa ojalá todo resulte”
02.01.08 “Todo resultó como espere, este será un año fantástico y genial”
28.02.08 “Se acaban las Vacaciones, me devuelvo a Santiago y veré a mis amigas que adoro demasiado, las he extrañado harto y tenemos muchas cosas que contarnos, mañana haremos una pijamada de los secretos y cosas nuevas, dónde nos contamos todo”
29.05.08 “Aburrida del liceo, no me está yendo muy bien, debe ser que desde que lo conocí todo en mi ha cambiado, no puedo no pensar en él, vivo para pensarlo y amarlo”
01.06.08 “Soy feliz, me hablo y nos estamos conociendo, espero que esta felicidad se prolongue por muuuuuucho tiempo más ♥”
15.06.08 “Me irá a buscar al liceo, estamos en un grave problema e iremos a solucionarlo, me dijo que todo estará bien, me prometió que mi salud no está en riesgo y que todo seguirá como antes, que olvidemos esto y sigamos nuestra relación normal, pero no puedo olvidarlo, estoy dejando mis ideales por él, amo la vida y ahora estoy irrumpiendo en ella con tal de mantenerlo a mi lado”
Capítulo Cuatro: “No son Sólo Coincidencias”
-¡¡¡Mira!!! Lee esto- Emilia se precipitó ante mí, mostrándome una noticia en el diario de hoy
-¿Te das cuenta? No es pura casualidad hay más casos parecidos, ésta niña tiene características físicas similares a María Paz y Laura ¿Cuál es tu deducción?-
-No sé Esteban, creo que tienes razón, no se trata sólo de desapariciones ¡Vamos a revisar los archivos!-
Chica de dieciséis años desaparece, vivía en Lo Barnechea, Su nombre era Pía, son tres casos muy idénticos. Le comenté a Emilia sobre lo que leí en su diario de vida
-Estaba embarazada, ¿Puede que esté muerta?-
-Sí, por lo que leí no decía nada en ese diario de que sus padres supieran de esta relación, es más no llevaban ni un mes juntos-
-¿Ese chico era de su colegio?-
-Por lo visto no, porque mencionó que la iría a buscar-
-Hay que buscar a sus amigas, interrogarlas-
-Laura desapareció el dieciséis de Junio del año dos mil ocho, hace exactamente dos años, en los expedientes sale que sus amigas no sabían nada sobre la posible huida, pues dejó una nota que decía “No se preocupen por mí, ahora estaré bien hasta pronto los amo” Como nadie tenía idea de su posible paradero dejaron el caso en espera-
-En el caso de María Paz, sucede lo mismo a diferencia que fue hace muy poco, en Diciembre del año pasado, en el caso de Pía fue hoy trece de Junio-
-Hm, revisa los expedientes sólo de Junio y Diciembre-
-¿Por qué?- Con extrañez me miró Emilia
-Emi, dos casos ocurrieron en Junio y un en Diciembre tal vez nos indique algo-
Revisando los expedientes, nos percatamos que hay sólo diez casos similares, desde hace cinco años, cada seis meses ocurría lo siguiente: desaparecía alguna chica del sector alto de la Región, dejando una nota dando a entender que se va de la casa por opción propia, con características físicas: ojos claros, tez blanca, cabello Castaño y de estatura media.
-Vamos nuevamente a la Casa de María Jesús, necesitamos hablar con sus padres y conocer acerca de sus amigos y su entorno social-
-Encárgate tu de eso yo iré a investigar sobre la chica de hoy-
TRES HORAS DESPUÉS
Pía era una chica conflictiva, su madre se enteró que llevaba una relación con un chico el cual ella nunca quiso reconocer, por la razón que su madre prohibió está relación como consecuencia ella huyó a los tres días después.
Trato de buscar un lazo entre los caso pero no los encuentro, ahora estoy aquí sentado en una banca de un parque concurrido donde gritos, rizas abundan por montón y yo pensando analizando un posible lazo entre estos diez casos.
-¿Aló?-
-También se llevó sus cosas, fui hacia la compañía del teléfono que usaba y no aparece en funcionamiento, estuvo una semana luego de su desaparición luego ya no llegó señal, ni nada-
-Emi, hay que dirigir está investigación ha descubrir quién es ese chico-
-Pienso lo mismo, es el mismo chico que ha tenido participación en todas las desapariciones-
Capítulo Cinco: “Escándalos a Media Cuadra”
Caminaba hacia mi casa eran como las seis, mi tía estaba regando fuera de la casa.
-Hola tía ¿Cómo está?-
-Bien hijo, y a ti ¿Cómo te fue hoy?-
-Bien, tengo un caso que me está costando descifrarlo-
-Bueno, pero como sabes todo en la vida se descubre tarde o temprano, sólo ordena tus ideas-
-Gracias tía, me iré a acostar-
Acostado en mi cama, mi mente no quería callarse simplemente lanzaba idea tras idea, de fondo lo escuchaba a él, sus melodías soñadas, de a poco todo se fue oscureciendo, mis ideas se silenciaban y daban paso a un nuevo día.
-¡¡Esteban!! ¡¡Esteban!! ¡¡Despierta, Niño despierta!!-
-¿Qué pasa tía?-
-Algo sucede en la casa del chico que toca el Saxofón, una chica está haciendo un escándalo de aquellos-
Salí a ver lo que ocurría, todos los vecinos asomados en sus ventanas o puertas, Una chica de estatura baja y pelo castaño, con una sonrisa entre lágrimas gritaba hacia la casa del Saxofonista, de parte de él no se veía ninguna señal de vida. Toda la atención giraba en torno a ella.
-Hola me llamo Esteban, y soy uno de los tantos vecinos que observa está situación, sin entender y bueno me pregunto si ¿necesita ayuda?-
-¿Le he pedido ayuda?-me contestó entre sollozos, era obvio que su pregunta daba el término a esta conversación pues era obvia la respuesta
-No siempre cuando se pide es ayuda es cuando realmente se necesita, déjeme ayudarla, él no saldrá nunca sale, nadie le ha visto salir de la casa ¿Le ofrezco un té?- Conseguí que se riera, ella era de una belleza inigualable
-Soy su hermana, y vine a buscarlo, hace cinco años y medio se fue de la casa, he pasado todos estos años buscándolo, y por fin di con su paradero, me siento feliz y a la vez triste, por no haberme abierto la puerta, llame a Carabineros para que hiciera un desalojo de la propiedad, no es suya, no sé como nunca se me ocurrió buscarlo ahí, era el lugar más evidente donde buscarlo-
-Bueno, quisiera entender más sobre la vida de él, siempre me causo intriga y curiosidad su existencia, su pasado, presente y futuro, cada sonido emitido por su saxofón me causaba paz y tranquilidad y saber que hay detrás de todas esas melodías y el misterioso Saxofonista-
-Mi hermano siempre fue alguien enigmático, su pasión por el saxofón se la inculco mi padre, nosotros no nacimos aquí en Santiago, somos del Sur específicamente en la ciudad de Valdivia, su vida fue común y corriente tuvo una polola, con la cual mantuvo casi de siete años de relación, siempre fue la relación ejemplo para mi, eran tan unidos, yo siempre aspire a una relación así, hace cinco años y medio ella murió, lo que lo destrozó, no pudo soportar el dolor de perderla y huyó-
-Qué triste, lo siento mucho por él, no me imagino lo que se sienta perder a alguien tan cercano y-Me comenzó a sonar el teléfono, era Emilia-Me esperas un momento, vuelvo altiro-
-Esteban te estoy esperando afuera del colegio donde iba Laura ¿Dónde estás?-
-Eh, lo siento Emi estoy en mi casa se me olvidó por completo que nos juntaríamos, prometo que ni sentirás cuando llegue, espérame-
Deje a la hermana del Saxofonista con mi tía, corrí para juntarme con Emilia. La quiero demasiado, admiro esa paciencia y cariño que me tiene, otra me hubiese dejado en esto solo.
Capítulo Seis: “Secretos de un Bohemio”
Emilia tenía la situación bajo control, se hallaba en la cafetería hablando con las chicas sin ahondar en el tema ni las preguntas.
-Hola, lo siento por el retraso de verdad me apena-
-No se preocupen, nos libraron de una de las peores clases de mi vida- lo dijo entre risas una chica de pelo extremadamente liso y castaño claro, ojos color café y tez trigueña la apodaban Gaby
-¡Ay! Sí hubiera sido de lo-pe-or – Ojos verdes, pelo oscuro y tez blanca la cual se llamaba Julieta
-Eh, bueno podemos tratar el tema que no convoca-Dijo muy seria Emi, a ella nunca le han gustado estas niñas, que se creen lo mejor porque su padre es dueño de una empresa, tienen dinero o poder- Esteban, les conté en brevedad de que se trataría este interrogatorio-
-Bueno, la idea no es presionarlas a nada, sé que me dirán todo lo que saben, eso lo haría una buena amiga-
-Con Laura éramos las mejores amigas del mundísimo, las tres lo fuimos y la pérdida de Laura fue lo peor para nosotras, a Laura todos las queríamos mucho-
-Lo siento por ser de alguna manera antipática, pero necesitamos información sobre Laura y su novio, no sus sentimientos a través de su desaparición, una vez que la encontremos le podrán expresar todo esto- La incomodidad de Emi frente a estas chicas se notaba aún más
-Es que no sabemos nada, un día llegó y nos contó que había conocido a un chico realmente maravilloso, que era excelente y que no nos podía contar mucho sobre él porque él se lo había pedido-
-Sí, lo único que alcanzamos a saber, era que tocaba excelente el Saxofón y trabajaba en un pub, ahí se conocieron-
-¿Qué bar?-
-Hm, uno que queda en el barrio bellavista, nunca he ido tiene algo de Bohemio en su nombre-
-Y ¿no tienen más información?-
-No, si como le dijimos ella nos dijo expresamente que no nos podía contar nada acerca de él-
-Y ¿ustedes no hicieron nada?-
-Intentamos buscar información, pero…-
-No sabíamos de donde, nunca nos contó nada más y vez que tocábamos el tema se enojaba y se iba-
-¿Lo vieron ese día que la vino a buscar antes de desparecer?-
-Yo lo vi de espaldas, usaba una polera sin mangas y jeans gastados, un gorro-
-A mi me contaron que media más menos un metro setenta a un metro ochenta, tenía el pelo oscuro, de ahí no sabría más-
EN EL PUB
Emilia no emitió palabra alguna, estaba muy pensativa y no quería adentrarme en sus pensamientos, típicos conflictos enredados de mujeres, así que opte por leer camino al pub. Una vez allá, no causó mayor problema encontrar el pub, pues era muy notorio.
-¿Qué hora es?-
-Son las doce veinte-
-¿habrá alguien aquí?-
-Llama pues-
Emilia era muy decidida y a penas tocó la puerta salió un chico alto, delgado, con una expresión facial un tanto perdida y una mirada dura que mostraba todo el dolor que sentía. Nos hizo pasar, él comenzó a arreglar una moto, al parecer para marchar.
-Hola, mi nombre es Esteban y me gustaría hacerle unas consultas sobre sus músicos-
-Hola, que gusto mi nombre es Gabriel y soy el dueño y administrador de este lugar-
-Tengo una duda sobre si aquí toca algún Saxofonista-
-Claro, el chico que los recibió, él es mi Saxofonista y el que entretiene a todos en este pub-
-Y ¿desde hace cuanto que toca en este pub?-
-Hm, hace ya cinco años, creo, es que es excelente no he visto nadie que se le iguale-
-Gabriel ¿Has visto mi Saxofón?-
-¡¡¡¡¡TÚ!!!!! ¿Dónde tienes a Laura?- Fue la mejor reacción de segundo que pude tener, salí corriendo tras el agarro su moto y se marchó, me sentí como un actor de película de acción, toda mi he vida he querido hacer esto y ahora vi el momento de hacerlo, una persecución.
Deje a Emilia sola, tomé el primer taxi que encontré y comencé a seguirlo, para mi mala suerte él conocía el sector mejor que yo, lo perdí de vista. Obtuve cinco minutos de adrenalina y la dicha de pensar que a él realmente lo podría atrapar…
Capítulo Siete: “Izquierda – Derecha – De Frente, Vienes Aquí y ya No Sales”
Llegamos al Centro de Investigaciones, Emi con su antipatía característica que no demostraba por la menudez de su cuerpo, no me hablo durante todo el camino, me fue a buscar y de su boca salieron escuetas palabras como: “¿Lo perdiste?, estamos perdiendo tiempo, vámonos.” Algo rompió está relación, no sabría decir que fue pero ocurrió y es lo que más me duele.
-Cuando entramos al pub anote la patente de la Moto, así será más fácil encontrarlo-
-Lo siento que sea tan individual en esto, tal vez te he pasado a llevar, pero… no es con intención-
-Da igual siempre fuiste así y siempre lo serás, pues siempre tienes la razón de todo y en el resto buscas la mano de obra a quien mandar-
-No se trata de eso se trata de…-Sonó mi teléfono-Perdón… ¿Aló tía?-
-No, lamentablemente no lo soy-
-¿Quién eres?-
-Tú invitada de honor, nos vimos esta mañana ¿no me recuerdas?-
-¿Dónde está mi tía?-
-Eso depende de las represarías que tomes en contra mi hermano-
-¿De qué hablas?-
-De tu investigación, deja libre a mi hermano y tu tía no saldrá herida-
-Él tiene bajo su poder a chicas, tiene que pagar sus familias las están buscando-
-Me da lo mismo, él es mi hermano… Llama a este número, si cambias de opinión, por mientras me divertiré un poco con tu tía, adiós-
-Tienen a mi tía-Salí corriendo con rumbo a mi casa, necesitaba constatar que todo estuviera bien, por un segundo desear que todo fuese un sueño, un espejismo de mi mente. Necesitaba mi cable a tierra, a mis veintiún años sigo necesitando esa figura materna que sólo proyectaba mi tía.
-¡Cálmate! Entiendo que sea difícil pero todo se resolverá mejor desde la calma, yo siempre estaré contigo-Me tomo la mano y nos abrazamos
Llegamos a mi casa, primeramente, no había nada, ni una pista pata hallar el paradero de mi tía ni un rastro ni nada, sólo una soledad absoluta. Fui a la Casa del Saxofonista, como era de suponer no estaría allí pero necesitaba pruebas, datos para comprobar su culpabilidad y que me indicase si alguna chica aún tiene vida.
Su casa poseía una normalidad que no me esperaba, por lo menos la mantenía limpia. No había nada que mostrase su rasgo psicópata.
-No encontrarás nada-
-No pensé que estarías aquí- Dije con asombro colocándome delante de Emilia
-Tranquilo tu chica no es mi tipo-
-¿Por qué les hiciste esto?-
-Desilusión, busqué recuperar a Romina llegué a ellas con la ilusión de reencontrarme con Romina encontrar a la mujer que más amé en mi vida, cuando logré darme cuenta que no la encontraría me deshacía de ellas, no puedo soportar el hecho de ver a alguien que se parezca a ella siendo que su existencia se desvaneció, nadie tiene derecho a vivir recordándomela-
-Pero no es la culpa de ellas, tener rasgos similares a tu ex pareja-
-Sufrí matándolas, pero no dude en ningún minuto de asesinarlas-
-Pero Laura iba a tener un hijo tuyo-
-Sí, fue la mayor razón para deshacerme de ella, no podría quedarme con un recuerdo de nada, pues después de la muerte de Romina prefiero desprenderme de las cosas-
-¡¡Son personas, no son cosas!!-
-Da igual, a tu tía no le pasará nada, ya la llame y están paseando en el mall, claro, si sigues mis instrucciones-
-¡¡No tenemos miedo!!-
-No tienen porque tenerlo, tú chica que dices tener mucha valentía, ven-
-Y ¿Pretendes que vaya así sólo porque lo dices tú?-
-No, porque la vida de la tía de tu amigo está en juego- Emilia cedió y se aproximó a él
-¿Qué quieres?- Sacó una pistola, la tensión del ambiente comenzó a subir
-Mátame-
-¡¿Qué?!-
-Toma, no me parece justa la vida, se llevo a Romina y me convirtió en esto lo único que deseo es volver a verla y aquí vivo no podré estarlo-
-No te puedo matar, debes enfrentar la justicia-
-Cuando exista la verdadera justicia la enfrentare, mientras tanto gozaré muriendo y reuniéndome con mi amada Romina-
-¿Qué ocurrirá si no te mato?-
-Nada, me iré a la cárcel-
-Me refiero a ¿Qué pasará con la tía de Esteban?-
-Ah, eso nada grave sólo que mi hermana se deshará de ella y pasará a mejor vida, realmente es lo que necesita a su edad necesita descansar, pero su muerte podrá ser natural si me matan a mí-
-Yo lo haré, es la vida de mi tía que está en juego- Agarre la pistola, coloque mis manos sobre el gatillo
-Espera, los deleitaré con una de mis mejores melodías antes de partir- Tomando en Saxofón, se dirigió a su cama y comenzó a tocar una bella melodía.
Mis manos temblaban con el hecho de apretar ese gatillo y dispare en el pecho cerca del corazón, sabía que no le daría al corazón, esperando que estuviera inconsciente llame a más policías a que vinieran a socorrernos y con Emilia y un grupo más salimos a buscar a mi tía
Capítulo Ocho: “¿El último Adiós?”
Estábamos llegando al Portal La Dehesa, lugar escogido por la hermana de Christian para que me entregase a mi tía, digo esto con cierta impotencia y más rabia, el hecho de que la vida de mi tía estuviese en manos de otro, el único ser que he amado, no de ese amor que se imaginan, de ese que está libre de deseo y contiene sólo la satisfacción de ver al otro feliz, a sus cincuenta años debo decirlo, lleva una patética vida pero creo haberla hecho feliz en estos años que me ha cuidado y protegido, un triste “huacho” pues eso es lo que soy y lo seguiría siendo si no fuese por ella. He tratado, a lo largo de mi vida buscar su orgullo, ser su motivo por el cual se levante todos los días sin perder el hilo, la gracia, levantarse sin arrepentirse de no haber tenido hijos y ser yo el que ocupe esa categoría, que me sienta tan hijo suyo como yo la siento tan madre mía.
Un amor real, a lo largo de mi vida es el único que he desarrollado, sólo por ella he sentido esto, aún no llega la mujer que me haga sentir un amor diferente a este, pues a mi veintiún años el amor de madre e hijo es el único que conozco, sí, desconozco el amor que involucra un deseo y pasión hacia alguien, la mayoría conocen ese amor, yo algún día lo haré, por mientras soy feliz reconociendo este que muy pocos lo reconocen.
Me sonrió, estaba feliz de verla, sentí que fue algo mutuo, se veía bien pero mis ansias de estar a su lado y saber que estaba realmente bien me superaban, sentía que las distancias se alargaban. Sentada con una mirada tranquila y serena bajó su mirada, dirigiendo su vista hacia el horizonte me miró y lo único que hice fue correr hacia ella, caía lentamente una bala impactó su cabeza, se escuchó un auto partir, fui, la tome entre mis brazos y la apreté tratando de retener su vida, pero ya era tarde se había ido, tenía en sus viejas manos un papel el cual decía:
“Hijo, ya no me necesitas contigo si ya eres todo un hombre que sé que podrá valerse por sí mismo, lo único que sé es que el orgullo que siento por ti es inmenso, no cabe tanto orgullo en una persona y desde dónde quiera que esté siempre te cuidaré porque soy tu madre...Sé feliz
Te Amo Mucho”
EN EL HOSPITAL
Antes de llegar al hospital, la hermana de Christian me mando un mensaje el cual decía “tú no cumpliste…él sigue vivo”.
-Mi tía murió-
-Lo siento, de verdad no quería que ocurriera esto-
-Sabes que ahora no te puedo dejar morir-
-Lo sé, pero ya no puedo seguir sólo la culpa hacia ti me mantiene aquí-
-No puedes, será todo muy fácil para ti, ya has causado mucho daño-
-A ellas nunca las dañé-
-¿Qué?-
-Jamás las toque, a excepción de Laura que era tan idéntica a Romina…-
-¿Están vivas?-
-Sólo siete, están en una cabaña en el Cajón del Maipo-
-¿Han estado todo el tiempo ahí? ¿Qué pasó con las otras tres?-
-Sí, a todas las mantenía ahí…Bueno, Laura quedó embarazada ninguno quería ser padre le propuse la idea del aborto y acepto, pero no siguió las instrucciones y no pude hacer nada murió durante el aborto, y de las otras chicas habían dos que se llevaban mal, un día estaban discutiendo en el techo de la cabaña y una resbaló, murió instantáneamente y la otra por la culpa se suicidó-
-Pero ¿has abusado de alguna?-
-Con la única que mantuve relaciones sexuales fue con Laura-
-Y ¿Cuál fue la idea de tener a todas esas chicas encerradas?-
-Todas se parecían tanto a Romina que deseaba mantener su esencia a mi lado y ellas me la daban, a ninguna las mantuve por la fuerza, todas querían escapar de su realidad-
-Y ¿Cómo te puedo creer?-
-Vaya, pregúnteles todas están ahí ninguna sabe lo ocurrido-
No era malo, la muerte de Romina le hizo pensar y realizar cosas extrañas, lo que cada una de las chicas acepto todas aseveraron la postura de que no se querían ir de esa comunidad Rominiana, pero debían volver con sus familias y buscaba en la muerte reencontrarse con su amada Romina, ¿Más fácil el suicidio, no? Pues no lo es, es un acto de valentía atentar contra uno mismo, pero a la vez se mantiene como un acto de cobardía la manera de escapar de su realidad y problemas, su muerte, la de un grande no podía quedar en un suicidio, porque él no quería terminar con su vida, sino empezar su muerte y reencontrar a su amor y morir “naturalmente” es el acto más puro que la muerte misma posee.
-¡¡Esteban!!-
-Dime Emi-
-Toma el Director me manda este expediente con tu nuevo caso-
-Emi, prepárate para descubrir a un espía-
