Próximamente...

PRÓXIMAMENTE:
...


viernes, 26 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "El Hermano Hacker"


Capítulo Nueve: El Hermano Hacker
Había llegado la secretaría a su oficina con una chica, Emilia se escondió detrás de un sofá que había y yo salté por la ventana y observé todo desde afuera.
La chica venía a dejar sus antecedentes.
-¿Eso es todo?-
-Sí, ¿Desde cuando comienzo a trabajar?-
-De mañana mismo. Supongo que habrás leído el contrato-
-Eh, sí por supuesto-
-Me parece pues, no quiero activistas ignorantes en la embajada-
De por sí, todas las secretarías y sino todas la gran mayoría son mujeres estresadas que descargan su ira retenida bajo quienes la necesiten, como una simple chica en busca de trabajo. Luego, de que esta chica se retirara, la secretaría guardo los documentos junto a otros en una carpeta que residía en un rústico estante, el que lamentablemente tenía llave.
Pasamos tres horas, esperando que se fuera la secretaría de su oficina para poder adueñarnos de los documentos, hecho que nunca ocurrió hasta que al tocar la tercera hora pudo caer en un sueño, que esperábamos fuera profundo.
-¿Nunca más?-
-Esto se tiene que volver a repetir, pero no estando tres horas sentada e incómoda-
-jajá, ¿Cómo lo abrimos?-
-Yo sé búscame un clip y estará abierto en unos segundos-
Emilia pudo abrir el estante, pero para nuestra mala suerte la secretaría no pudo obtener un sueño tan profundo como deseábamos, así que sigilosamente tomamos la carpeta, para así cerrar el estante e irnos de la embajada y terminar con nuestra travesía por esos rumbos.

EN LA CASA DE EMILIA
-¿En cuanto tiempo llegará tu hermano?-
-En media hora, o un poco más-
-Harto tiempo-
-Sí, tiempo suficiente para tener listo los documentos y que el sólo busque en la web a los trabajadores más sospechosos-
-Claro, ¿tienes algo para tomar?-
-¡Claro! Espérame-
La casa de Emilia me parecía ajena, tanto tiempo sin venir siendo que antes pasaba aquí, recuerdo que parecía que vivía aquí en vez de mi casa, bueno la de mi tía.
-Hola Esteban ¡Tanto Tiempo!-
-Hola Bruno ¿cómo estás?-
-Bien, llegue antes porque Emilia me comentó que los estaban presionando-
-Sí, ya sabes cuando algo afecta al Presidente es algo de suma urgencia-
-Siempre es así-
-¡Hermano! Que temprano llegaste-
-Sí, debo ayudarte para que no me denuncies con el ciber crimen-
-¡Ay! Sabes que jamás lo haría, pero sabes que observó todo así cuidado con lo que hagas-
-Ok, partiré buscándolos en el registro civil. No te preocupes en una media hora tendré toda la información lista
MÁS TARDE
-¡¡Emi creo tener al que buscabas!!-  


jueves, 25 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "Blanco número Uno: La embajada"


Capítulo Ocho: Blanco número Uno: La Embajada
La miraba de reojo una y otra vez con nervios a lo que pudo haber pasado, y sé que pasará.
-¿Cómo conseguiste la cita, si hablabas con tu hermano?-
-La había pedido antes de haberte dicho-
-Gracias por considerarme-
-jajá, es que daba lo mismo si igual tendríamos que venir-
-Pasen el señor los está esperando...-Nos llamó un guardia
Nuestra reunión con el Presidente fue breve, nos comentó que sospechaba de la embajada y es por eso que por ahí es dónde partiremos.
-¿Te parece comenzar a seguir a los más altos miembros de la embajada?-
-No, será una pérdida de nuestro tiempo, hay que entrar a la embajada y tomar los expedientes de los trabajadores ¿tu hermano es jacker, cierto?-
-Eh, sí-
-Deberías denunciarlo con el cibercrimen-
-¡¡¿Cómo crees que haré eso?!!-
-Es una broma, oye ¿Te quieres quedar en mi casa?-
-¡Esteban!...-
-Tranquila, no haré nada, sólo que ya es tarde y dormirás sola en tu casa mejor duerme en la mía-
-¡¡Qué mentiroso!!, pero de acuerdo, en camas separadas eso sí-
-Obvio-
AL OTRO DÍA
-Te traje el desayuno-
-¡Esteban que amor!-
-Lo sé-
-Te pegaré por haber dicho eso-
-¡¿Por qué?!-
-Porque sí, jajá-
-No hice nada para que veas que te respeto-
-Es tu obligación como amigo que no pasará nada, además no somos pareja como para que pasará algo, no soy fácil-
-Ay perdón-
Sonó su celular, otra vez, aunque esta vez no interrumpió nada sólo una conversación de amigos, aquellas que teníamos antes.
-¿Jefe?- 
-Me ha llamado el Presidente diciendo que se filtró información sobre el viaje de su esposa al extranjero, la estaban esperando varios periodistas y nadie pero absolutamente nadie sabía de este episodio, es obvio que la embajada tiene algo que ver, chicos me presionan descubran luego al espía- y colgó el teléfono
Nos fuimos rápidamente a la embajada, mientras Emilia llamaba a su hermano para que buscara información en la web, yo mientras veía la forma de entrar a la embajada sin que se notará la pinta de detectives que teníamos, o creía tener.
La encontré, igual no fue una gran deducción: entramos por la parte de atrás. Creo que podríamos cambiar la estrategia y sólo entrar por delante si al final nadie sospecharía pues todos entran por la parte de atrás. Llegamos a una oficina simple y sin detalle alguno, nada que sobresaliera. Emilia revisaba los documentos, ella siempre encuentra información en los documentos, por mientras yo reviso que nadie se acerque a la oficina.
-¡Qué suerte! Mira la agenda de actividades-
-Y ¿De qué nos sirve eso?-
-Sale las actividades que realiza el embajador, por ende estamos en la oficina de su secretaría... yo creo que también pueden estar los contratos de trabajo en alguna parte-
-Bueno... ¡¡revisemos!!-
-¡Sh!... ¿escuchas?-
-Sí, escóndete porque viene alguien-


miércoles, 24 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "¿Acercándonos?"

Capítulo Siete: ¿Acercándonos?
-Hola Emi-
-Hola-
-Te Quiero...- antes lo había encontrado brillante mi plan, ahora al decírselo halle mi plan en picada
-Eh, yo también Esteban no te imaginas cuanto- agarre sus manos, tal vez no iba tan en picada a una muerte si no a un podría ser.
-
Dímelo, quiero imaginarlo ¿Qué nos esta pasando Emi?-
-yo...- y...?
-¡Chicos! ¿Cómo están? ¿Cómo va el caso?- ¡maldita sea!.
-Bien 
Oscar, nos ha costado un poco avanzar pero en poco tiempo lo tendremos resuelto, esa es la idea ¿no?-
-Sí 
Emi, les vengo a ayudar el jefe anda nervioso y quiere que se resuelva lo antes posible-
-Guau, que confía en nosotros que nos manda ayuda ¿no crees 
Emi?-
-Sí, pero mejor, tal vez así avancemos-
-Bueno, me tengo que ir pero les vengo a
sugerir algunas cosas, yo creo que tienen que convertirse en espías y así será más fácil descubrir uno, pero tengan cuidado en donde se metan ah y después les seguiré ayudando sólo pregútenme-
-
Ok, gracias Oscar ¡¡te queremos!!-
-yo no lo quiero-
-que eres pesado Esteban-
-Sí, y antes que nos interrumpiera me ibas a decir algo o mas bien responder algo-
-¿Sabes? Ya da igual, contigo siempre da igual-
-Pero 
Emi... si no continuaremos con nuestra amistad podemos ser más profesionales y trabajar unidos-
-Bueno, conseguiré una cita con el Presidente-
-¿Estás loca?-
-¿Por qué?-
-¿Cómo harás eso? Es el Presidente-
-Bueno, él requiere de nuestros servicios mínimo que hable con nosotros y nos dé alguna pista, además es el Presidente no un intocable-
-¡Qué ruda!-
-Me cansé que todo el mundo me vea como una princesa de cristal a quien cuidar ¡¡Tengo veintiún años me sé cuidar sola!!-
-No se trata de que no te sepas cuidar, sólo muero si te sucede algo...-
Corrió a abrazarme y me susurró en el oído
-A penas terminemos el caso te diré algo-
-No, dímelo ahora-
-Ahora no puedo, me da miedo-
-Y ¿Así quieres que no te vean como una niña? Si 
actúas como una-
-Es evidente lo que siento por ti no es amistad, hace mucho que dejo de ser así-
-Me gustas, y lo tengo más que claro-
-Sí, al principio pensé que era imposible, que siempre me verías como tu amiga hombre-
-Yo también pensé que siempre te vería así, pero aquí estoy...-
Le tomé la cintura y me acerque lentamente a ella, cerramos nuestros ojos lentamente, yo mientras le acariciaba la cara, todo daba un indicio de que sería un primer beso perfecto y,... sonó su estúpido celular
-¿
Aló?-
-Hola 
Hermanita, me quedaré a dormir en la casa de un amigo, para que no me esperes-
-Bueno, te extrañaré-
-Yo también 
feita-
-
chao gordo, ¿te espero mañana en la noche para que comamos?-
-Sí y con algo rico por fa, 
jajá ya adiós- colgó el teléfono
-En una hora tenemos la cita con el Presidente-
-Me da lo mismo, quiero continuar en lo que quedamos-
-
jajá, después ahora vámonos-
-odiaré a tu hermano por el resto de mi vida-


martes, 23 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "Detectives en Acción"


Capítulo Seis: Detectives en Acción
-¿Qué haremos Esteban? Llevamos más de tres días con éste caso y aún no obtenemos nada-
-Pero Emi, ¿Qué quieres que haga? Si el tipo sabe como no dejar huella-
-Yo creo que estamos buscando mal-
-Tal vez-
-De aquí a mañana tenemos que tener una idea de como resolver esto-
-Sí, no te preocupes que nadie puede con nosotros- Le tomé la mano a Emi y nos miramos por un momento
-Eh... este... yo me tengo ir, adiós Esteban- me dio un beso en la cara y se fue. A Emilia siempre la vi como esa amiga hombre, de la cual jamás me fijaría pero en este último tiempo mi visión hacia ella se comenzó a distorsionar, fijándome en la mujer que había en ella.
-¡¡¡Emi!!! Espera, ¿Me llevas a mi casa?-pregunté tímidamente
-Jajá, claro súbete-
-¡¡Emilia, Esteban!!-Nuestro jefe nos estaba llamando
-¿Sí señor?-respondimos al unísono  
-¿Cómo van con el caso?-
-Eh bien señor, lento pero seguro-
-Eso espero, porque confío en ustedes-
-Sí señor, no le fallaremos-
-Que les vaya bien, nos vemos mañana y necesito avances-
Ya en el auto nos dirigíamos a mi casa, mientras un silencio se apoderó de todo el camino.
-me gusta esta canción- le comenté
-a mi también-
Y el silencio volvía a gobernar
-¿Tienes alguna idea sobre el caso?-
-no Esteban-
-Aah-
Y otro silencio nos invadía
-Qué callado todo, ¿No crees?-
-Sí, estaba pensando lo mismo, por esa razón eres mi amiga-
-¿A qué te refieres?-
-Qué pensamos similar, somos súper parecidos y creo que por esa razón somos amigos-
-Ah-
-tú... ¿No lo piensas así?-
-No, somos amigos porque nos conocemos desde pequeños y siempre me has visto como si fuera un hombre- Reino nuevamente el silencio
-Creo que hace un tiempo nuestra relación se ha quebrado y no entiendo el porque-
-Da igual... ya llegamos a tu casa-
-Qué extraño se siente ya no escuchar al saxofonista me da nostalgia no escucharlo-
-Pues no sé, Esteban tengo sueño mejor nos vemos mañana-
La actitud de Emilia me tenía intrigado, no sabría que hacer bajo una posible ruptura oficial de nuestra amistad, ella había comenzado a crear sensaciones en mi que antes no conocía. Extrañaba a la cariñosa de antes, ahora la siento distante y molesta conmigo todo el tiempo. Tantas cosas me han hecho llegar al punto de decirle todo de una vez y ya, pero a los dos segundos me arrepiento, ¿Por qué cuesta tanto decir, algo como: Emilia tu fuiste, eres y serás mi mejor amiga de la vida, pero me gustas y punto. Si no es tan difícil, o sí?. De tantas vuelta que le di llegue a la conclusión de decírselo, mañana la enfrentaré y diré todo lo que siento por ella.


lunes, 22 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "Giros en mi Vida"


Capítulo Cinco: Giros en mi Vida
No podía conciliar el sueño, a cada rato despertaba, me daba vueltas en la cama para poder amanecer “bien” y seguir un nuevo día con normalidad, pero este sueño se hace cada vez más constante que se tornaba ya una pesadilla en mi vida. Di vuelta la almohada para encontrar el lado frío de ésta y ahí por fin me quede dormido y seguí soñando con aquel pasado que tanto me atormentaba:
“Yo estaba en frente a un ejército que esperaba tan sólo una señal para cumplir las órdenes para detener las malas acciones que se ejercían sobre el país, yo Joaquín Comandante al mando de éste ejército tenía la misión de dar inicio a una revolución, un plan estratégicamente estructurado para no fallar, que cambiaría la historia de mi país, dicha idea era sólo causar revuelo hasta un evidente un golpe de Estado, pero la situación se escapó de mis manos, ya que hubo información que se filtró a los bandos contrarios, que eran los que estaban al mando de nuestro país,  preparando así el contraataque que terminó con una gran parte de la población inocente del país, técnicamente no quedo nadie ni nada que diera indicios de vida, o era la minoría, gente por la que uno no lucharía, siendo franco ya no habría nada que hacer y menos el poder levantarme junto con el país de aquel problema en que me metí. En tan solo tres meses ella dominó mi vida y la hizo de la peor forma que llegue al punto de no pensar y solo actuar bajo sus deseos, éramos una especie de pinky y cerebro, era evidente que ella era cerebro, pues poseía un intelecto inigualable y sus ansias de poder llegaron a un punto inquebrantable.
-¡¡¡Búsquenlo y Mátenlo!!!- fueron su órdenes para mi captura, huí luego de hablar con ella.

-Todo se arruinó-
-Fue tu culpa, yo sólo seguí tus planes-
-¡¡¡Mientes!!! Eres el único en quien no confío y que pudo filtrar mis planes-
-¡¡¡No lo hice!!! Tienes que creerme-
-¡¡¡¿Por qué?!!!-
-por todo lo que vivimos juntos...- En el lugar donde estábamos se mantuvo un silencio que rompió Martina tras unas largas carcajadas
-Tú y yo no vivimos nada juntos, pero que cursi eres, entiende que fuiste el conejillo de indias de mi plan pero ¿Cómo podría yo confiar en un campesino?-
-Pero igual disfrutaste los momentos a mi lado- asentí
-jajá, niño me das pena ¡Entiéndelo! Para mi no significaste nada, sólo otro ladrillo en mi pared- Se marchó con rápidez, y lo único que pude hacer fue agachar la cabeza, me sentía como un imbécil, y bueno... lo soy.
Estaba todo listo para un fusilamiento, que medieval todo esto, pero así sería mi muerte si fuera yo el que estuviera ahí.
-Preparen... apunten...-
-¡¡Alto!!- Era Martina. –Yo lo mataré- y agarró el rifle.
-¡¡¡Fuego!!!- Se llamaba Rafael, un gran amigo que se hizo pasar por mi, nunca estuve de acuerdo pero ya todo estaba hecho... ¡¡murió fusilado por mi!!  Es algo que nadie haría por nadie, pues yo no daría mi vida por algún amigo pero él sí y debo decirlo, fue tonto pero hasta mi último respiro se lo agradeceré. Fui espectador de ese terrible espectáculo sin decir y hacer nada y esa creo fue mi mayor culpa.
-No es él... ¡¡¡¡Imbéciles!!!! Matámos al equivocado, ahora que no se les escape- Exasperada gruñía Martina - ¡¡¡Búsquenlo y Mátenlo!!!-.
Logré traspasar la frontera, tras un año de huir me establecí en un país muy lejano del cuál provenía. No tenía visa para permanecer en aquel país, pero siempre hay una segunda oportunidad para reacer y la tuve en un día inesperado, me encontré con un señor que me incluyó en su organización, sabía que podría terminar aún peor, pero la embajada juro protección a mi persona a cambio de favores y comenzaba todo de nuevo y, ¿Qué más podría hacer?. Si ya no tenía residencia, vida ni pasado y la única opción que tenía para poder vivir sería... convirtiéndome en un espía.”


sábado, 20 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "Encuentros Íntimos"


Capítulo Cuatro: Encuentros Íntimos
Desperté en una modesta habitación, llegaba a ser acogedora de lo pequeña que era. En los alredores no se sentía ruido alguno, no sabía donde estaba por lo que me levanté de la cama para registrar el lugar y ver en el lugar en el que me encontraba.
-¡¡Por fin despiertas bello durmiente!! Ya era hora- Era Martina
-Eh, ¿Qué hago aquí? ¿Dónde estoy?-
-Te dije que necesitaba que vinieras a mi casa y aquí estas-
-Creo que no fue la mejor forma de traerme-
-jajá, ¿Te asustaste?- Me lo dijo con cara de insinuación
-No... este... sólo no me lo esperaba-
-Bueno, para la próxima vez te mandaré una notificación para que esperes el secuestro-lo dijo entre mofas
-No se trata de eso, no seas tan irónica-
-No soy irónica, sólo me causas gracia- Cada palabra iba sujeta a un acercamiento que me dejaba perplejo, era un situación que me dejaba un tanto atónito pero en el fondo no quería detener sus actos si en el fondo era lo que más quería. Me besó, y éste beso no fue como el anterior, partiendo porque culmino en algo que el anterior no lo hizo. Cada vez se aproximaba más a mi, cada caricia y beso aumentaba mi temperatura y la del ambiente, cada vez la situación se tornaba más íntima y cada milímetro de su cuerpo lo recorría con placer, este era mi primer encuentro sexual y esperaba no fallar.
-¿Sabes?- Le pregunte
-No digas nada, no arruines el momento-
-¿Por qué crees que todo lo puedo arruinar?-
-Pues, no quiero que te ilusiones con esto ni conmigo-
-Y ¿piensas que si me ilusiono lo puedo arruinar todo?-
-Totalmente-
-¡¡Pero!!...-
-Lo siento, yo no siento nada por ti, sé que gusto de ti pero no me interesa tu amor necesito de ti, no de tus sentimientos-
-¿Qué necesitas de mi?-
-Que hagas ciertos trabajos para mi-
-Y ¿Por qué haría eso?-
-Simple... no puedes resistirte a mi-
-Pero depende de lo que sea-
-Jajá no, no depende de lo que sea, porque te gusto y harás lo que te pida y cada encuentro entre nosotras se ira repitiendo a medida que vayas cumpliendo mis exigencias-
-No, no me meteré en problemas-
-Ya es tarde, te elegí a ti para realizar mi plan y no puedes decir que no... no hay opción-
-¿Que ganaría yo aparte de acostarme contigo?-
-Te unirás a las Fuerzas Armadas, cumplirás tu sueño y como ya te dije todo sujeto a mis exigencias, conmigo podrás subir a altos rangos pero como fácil subes, fácil caerás, tu suerte dependerá de como me cumplas-
-Lo pensaré-
-Jajá, bueno piensa todo lo que quieras terminarás diciendo que sí y estoy agotada, haces un buen trabajo para ser inexperto... conoces la puerta, adiós- Se dio vuelta en la cama y se olvido del mundo, por lo menos eso supuse.
Me vestí lo más rápido que pude sin dirigir ni una palabra y me marché.     


jueves, 18 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "Sucesos Inhóspitos"

Capítulo tres: Sucesos Inhóspitos
Regresé a la residencia, me sentía como un gran tonto y es lo que soy de esos bien grandes.
Me hice falsas expectaciones con Martina pues, ella no quería un niño a su lado sino a un hombre y estoy seguro que al chico que besó, osea yo, sea lo que busque en un hombre, pero ¿Qué quiere entonces?, me quiere ayudar a entrar a las Fuerzas Aramadas del país pero ¿A costo de qué?. Me da miedo sólo pensar en las consecuencias que todo pueda traer. Su existencia enigmática, me causa cierto recelo pero amo su compañía y seguridad que más miedo me da el hecho de que mis sentimientos sean incontenibles y poder decir que no, ante todos sus anhelos y deseos.
   En la residencia todo comienza a cesar más menos a las nueve y media, hora dónde cada uno se dirige a su habitación hasta el próximo día, y ya se bordeaba esa hora y yo no podía dormir, ella es como una maldición que me quita el sueño. Y decidí leer esas típicas novelas dónde los amores más irreales son posible y no hay obstáculos y me pregunto si realmente habrá obstáculos, tal vez no todo sea tan díficil en el amor... si viniera con instrucciones.

-¡¡¡¡Joaquín!!!! ¡¡¡Despierta niño por Dios!!! ya pue' ¡¡¡¡Joaquín!!!!-golpeaba con gran desespero y molestia la señora Julia
-¡¡¿Qué sucede?!!-
-Tú, y tus malas juntas. ¿No saben que esto es un casa decente?-
-Pero... ¿Por qué lo dice señora Julia?-
-¿No ve la hora m'ijo?-
-Casi las cuatro de la madrugada-
-Exacto, no son horas de llamar, ahora apure' a contestarle el teléfono a su amiguita-
 Si se preguntan si estoy en shock, bueno les responderé que sí, lo estoy.

-¿Aló Martina?-
-Hola Joaquín, necesito que vengas a mi casa-
-Eh, no sé dónde vives, ¿ocurrió algo?-
-tú sólo ven, adiós-
-Pero...- Colgó el teléfono y sin rechistar me fui a cambiar de ropa para ir a su casa, no sabría cómo llegar lo único que sé es que debo llegar a su casa.
No me podía permitir que me descubriesen mi salida nocturna así que opté por salir cautelosamente para que no se dieran cuenta y así fue, demore demasiado pero nadie sospecho. Ya una vez afuera revise que toda ventana no tuviese luz, siendo la única manera de poder irme con la tranquilidad de que por la mañana no me llegaría un sermón de los residentes y la señora Julia.
   Cerraba con cierto cuidado la reja, asegurandome que no se quedara abierta, mientras cerraba la puerta sentí un presencia atrás mío, creí que era mi imaginación cuando pude notar que la presencia era totalmente real, al parecer era un hombre vestido de negro que en pocos segundos me neutralizó, apretandome con fuerza y dejando casi insconciente me llevo con él.

martes, 16 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "Un Troglodita con un Beso"

Capítulo Dos: un troglodita con un beso
Pasaban horas, días semanas y no supe de ella, tenía la convicción que me buscaría pero no fue así, la pensé una y otra vez  y nunca supe de ella, su desmesurada figura provocó algo en mí que no se puede expresar pues, la vi una vez y siento que es la persona de toda mi vida, mi prototipo de mujer no existe, pero ahora sé que existe ella y ella es mi prototipo de mujer, tal vez sea un poco apresurado todo esto pero me veo en la necesidad de expresarlo. Este sentimiento ha crecido hasta no poder más, y ahora puedo decir que el amor a primera vista existe mientras ella exista...
   Su composición de belleza era armónica su tez dorada con esos ojos verdes y ese cabello negro intenso acentuaban su carácter dominante, pues tal vez no era Hitler para sus cosas pero llevaba el mando de su vida y era lo que la hacía excitante
   Un mes, el más largo de mi vida en la espera de su retorno, retorno que no llegaba y decidí volver a la monotonía de la cual nunca salí pero fue un mes que no supe de nada, ni nadie

-¡¡¡Joaquín!!!-me llamaba la Señora Julia, dueña de la residencia en la cual habitaba
-Dígame- contesté con una cierta incertidumbre
-chico en el salón hay alguien que te busca-
-¿A mí? ¡¡Qué extraño!! nadie me viene a buscar- y me aproximé al salón cuando la vi, mi corazón se detuvo por unos segundos para latir vertiginosamente hasta llegar al salón de visitas.

-Hola Joaquín- Fue un recibimiento tan cálido que olvide ese mes de desesperación
-Hola Martina... ¡Tanto tiempo!-
-Pues si... verás soy una mujer bastante ocupada-
-Disculpa...-
-jajá, y ¿Por qué? no te lo tomes así, simplemente la universidad te absorbe en demasía-
-jajá, no me lo imagino-
-No te lo imagines, si igual no irás a ella...- Aquél salón de la vieja Residencia "No me olvides..." se mantuvo por unos eternos minutos en silencio, que parecía ser irrompible, la mujer con un vestido largo amarillo que acentuaba su lascividad ante todo mientras que él la observaba bobamente por sus prominente figura y la veracidad de sus palabras. -Siento haberte incomodado con mis palabras, pero es la realidad de tu vida, no quieres ni puedes acceder a la Universidad, tu enfoque va hacia la Armada y yo te puedo ayudar-
-¿Cómo lo harás?-
-Ya lo sabrás, todo a su tiempo mientras ¿vamos a tomarnos un helado,? hace mucho calor-

Fuimos rumbo a una heladería, el asunto por el cual me busca no se trató más, a menos que ella lo requiera, siempre es así.
-Bueno niño, me tengo que ir-
-¿Tan luego?-
-Sí, esto no es una cita-
-Perdón... no te preocupes yo pagaré la cuenta-
-jajá, no te preocupes no me afecta pagarla yo-
-No, ¡jamás! me sentiría muy incómodo si hace eso-
-Pero que troglodita mi amor, yo no necesito de ti para solventar mis gastos, yo te invité yo pago-
Se acerco delicadamente, como ella siempre lo supo hacer, me besó suavemente en los labios y se marchó.    

domingo, 14 de noviembre de 2010

RELATOS DE UNA MUERTE: "In media res hacia Martina"

Capítulo Uno: In media res hacia Martina
   -¡¡¡Fuego!!!- Fue lo último que escuche cuando mi existencia se desvaneció, mis ojos se cerraron y mi corazón lentamente dejo de latir…
   Mis padres, amantes de la tierra y adscritos a ella, campesinos de tiempo completo, mis viejos eran humildes, tenían todo lo que se necesitasen para ser felices, pues no aspiraban a riquezas utópicas y en abundancia, más bien cada sonrisa esbozada se debía a esto, la tierra. Y así crecí, trabajando cuando pequeño, con mi madre, de recolector y ya más grande con mi padre arando la tierra. Yo no quería una vida así, mis padres tampoco lo querían para mi, así que me enviaron a “la capital” a estudiar.
   Estaba a puertas de cumplir diecisiete años, podría entrar al servicio militar. Era lo que más aspiraba y soñaba. Ser parte de las Fuerzas Armadas y de esta forma proteger a mi país y está tierra.
   Tal vez muchos odien mi nombre y no los culpo, la verdad, me engrandece saber que me odien, pues en la generación que he vivido he dejado un rencor para conmigo y en las futuras generaciones también, esclavos de estudiarme, y ¿me ven preocupado?, la verdad no, no quería que todo llegase hasta el punto en que llego, pero las cosas así resultaron, pues ella influyo en mi.
   Tenía veintiséis años ya, estudiaba derecho en una Universidad de prestigio pero momia, y la conocí en una tarde, de fiestas universitarias.

-¡Hey! Tú niño ¿Cómo te llamas?-
-Joaquín-respondí con mucho nervio y escuetamente
-Bueno yo me llamo Martina-
-Hola Martina- trate de irme
-Pero no te vayas…-
-¿Qué deseas de mí?- No se pudo parar de reír, su risa era incontenible y me sentí como un estúpido frente a eso, Se aproximo ante mí y acaricio mi mejilla…
-Eres un niño para mí, pero me serás muy útil, prepárate porque te buscaré-
   
   Ella produjo en mí, sensaciones que nadie nunca habría producido ni siquiera un poco en mí, llenado de incertidumbre, de esas que te dejan despierto hasta altas horas de la madrugada. Muchas interrogantes surgen en mi mente y todas se reducen a una ¿Qué querrá de mí?, ella parece ser una joven con experiencia, ¿Qué le puede dar un adolescente como yo? Si mi experiencia se reduce en el camino de la casa al colegio, pues eso es lo que conozco de la vida. Y lo único que espero es a mañana y ver qué espera de mí…
   Llegaron muchos mañanas y nunca recibí una señal de vida, recurrí los barrios universitarios y nada se había esfumado su presencia. Se había vuelto mi obsesión encontrarla y entender sus palabras, su propósito, y una vez más no supe de ella.