Próximamente...

PRÓXIMAMENTE:
...


miércoles, 5 de enero de 2011

RELATOS DE UNA MUERTE: "El juego terminó"


Capítulo Quince: El juego terminó
-¡¡Vamos Emi!!-
-Sí, antes que se nos escape-
Me apresuré tanto que la logramos alcanzar antes de que se subiera al auto de Emilia.
-¿Cerrado?-
-¡Por favor niño! que hayas capturado al mejor “secuestrador” de los últimos tiempos no significa que podrás conmigo-
-¿Cómo sabes eso?-
-Tengo mis informantes-
Me abalancé sobre ella exigiendo una explicación por sus palabras
-¿Quiénes son? Mira que yo no tengo compasión de ti-
Mostró una risa de satisfacción, lo siento pequeño, no quiero romper tu ya lastimado corazón, me tengo que ir-
Emilia lanzó las llaves a Martina y subió al auto partiendo con Martina
-¡¡¿Qué haces Emilia?!!-
-Lo siento-me gritó, no entendía nada, intente seguir el auto y gritaba con desenfreno “¡¡¡Emilia!!! ¡¡¡Emilia!!!”
-Esteban ¿Dónde está Emilia?-
-Se fue con Martina-
-¡¡La secuestro!!-
-No… se fue por su voluntad con ella-
Fue una noche intensa, se llevaron a Oscar detenido y no entendí por qué y a Raúl lo llevaron al hospital para cuidarlo y sacarle la bala en su cuerpo. Todo era confuso, Emilia siempre me fue impredecible, pero con esto aún más y lo único que me queda por hacer es dormir en busca de alguna explicación que necesitaba, sobre la almohada de mi cama reposaba un sobre con mi nombre, esa letra, la reconocería en cualquier sitio y aunque pasen mil años   
“Esteban:
Es difícil empezar, y explicar todos los porqués, pues son demasiados, antes que todo estoy consciente de todos mis actos. Sobre Oscar: él es el verdadero espía, Raúl nunca lo fue, sólo huía de Martina y le brindaron protección, yo misma lo denuncié. Joaquín queda librado por hoy, pero no por mucho tiempo, te advierto que Martina es muy astuta y lo sigue buscando…
A mi hermano cuídamelo, es lo único que tengo y no quiero que por mis tontas decisiones y disconformidades sufra, a él le deje una carta completamente falsa, explicándole el porqué de mi partida, me avergüenza decir que traicioné la institución por la que juré lealtad, y con respecto a ello conocí a Martina ella me hizo parte de su secta, en la que accedí a participar gustosamente, ya que esto es lo que he querido siempre, y debo decirlo cuando comencé a militar con ella me sentí realmente plena, hoy, tengo un vacío mayor, que se llama decepción, pero de mi misma, y haberte perdido, sé que con todo esto me estarás odiando y pensarás en la gran decepción que te causé, tuve miedo.
Sí, tuve miedo de quererte, como lo hago hoy y es lo que más odio de haber hecho esto, Te Amo y es lo que me importa pero debo renunciar a ello.
Sé que nos volveremos a ver, eres una gran detective y cuando llegue ese día seré la mujer más feliz de la vida porque moriré en el instante en que me asegure que nada te podrá pasar.
La persecución comienza
Emilia”.
Siempre he sido un desconfiado, y la única persona que siempre confié me traicionó, me mintió y me enamoró. Las peores muertes son cuando el alma junto al corazón se destrozan por una sola razón: el amor. Este maldito mal necesario que nos hace vivir y haciéndonos sonreír día a día, puedo decir que lo peor que ha pasado en mi vida ha sido amar, pues todo aquel que significó algo para mí se ha ido y es la muerte quién toma posesión de mi, pues ya no vivo. No podría vivir si las esperanzas murieron, y he aquí los relatos de una muerte, de una agónica muerte, la muerte de lo que soy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario