Próximamente...

PRÓXIMAMENTE:
...


lunes, 21 de febrero de 2011

Deja Vu: Un accidente (primer capítulo)

Desearía que nada de esto hubiese pasado, regresar el tiempo y empezar todo de nuevo, quiero volver atrás y empezar de nuevo…

Siete y treinta. Suena el despertador anunciando el comienzo de un nuevo día, esperemos que sea de esos geniales los cuales sólo se viven una vez en la vida y no podemos volver a ellos, pero disfrutamos al máximo. Me trato de arreglar el cabello mientras tomo un jugo de sabor melón y unas tostadas con mermelada que componen mi desayuno y, terminado eso estoy lista para ir a clases.
Camino relajadamente, no quiero que mi peinado se atrofie sólo por el hecho de ir atrasada, bueno muy atrasada, pero da lo mismo, no me importa llegar atrasada, vaya cambios en mi, ver mi vida hace un par de años atrás, años en los cuales aún se podía distinguir nítidamente un color especial en mi ese color llamaba inocencia y felicidad. Continuo sin percances ni demoras por mi camino, cuando un chico con su auto casi me mata.
-¿Qué te pasa imbécil? Fíjate por donde andas-
-Fíjate tú, tú eres la niñita tonta que cruza sin mirar-
¿Niñita tonta?, que se cree ése que me viene a tratar de tonta, pero debo decirlo soy una tonta por no decirle nada, sólo me fui, ya tengo muchas cosas en las que pensar como para preocuparme por un estúpido automovilista.  
Iba a mi salón de clases cuando vi a mis amigos fuera de la sala.
-Hola-
-Hola- unánime
-¿Cómo están? ¿Qué hacen acá afuera?-
-nos sacaron de clases- risas.
-¿Por qué?-
-El profe nos echó por conversar en clases… ¿y tú?-
-Yo “me quede dormida”-
-¿Por qué no entras?-
-Porque ustedes están acá… y mejor estar aquí afuera que adentro-
Antes solía ser una niña buena, mis padres estaban orgullosos de mí, no llegaba tarde a ninguna parte y mi promedio sobrepasaba el seis cinco. Hoy ya nada es así, mis padres me regañan todo el día y aparte se pelean entre ellos y, mis notas no sobrepasan el cuatro cinco…
Era hora de volver a casa, la parte que más odio del día es llegar a mi casa y escuchar las interrogaciones de mi madre y diciendo puras tonterías, por otro lado el mejor lugar para estar es mi pieza donde el mundo cae a mis pies…
…Happiness
Something in my own place
I'm standing naked
Smiling, i feel no disgrace
With who i am

Happiness
Coming and going
I watch you look at me
Watch my fever growing
I know just who i am…[
]
Me sometí a aquella canción que en mi reproductor sonaba y que con ansias tarareaba, la cual me identificaba enormemente, la cual como un zombie caminaba al son de ella…
-Hola-
-¿Tú?-
-Sí, lo siento por casi atropellarte esta mañana-
-No te preocupes, ya ni me acordaba-
-¿Te invito un helado?-
-No debo aceptar invitaciones de desconocidos-
-Me llamo Maximiliano tengo veintidós años y trabajo en un servicentro-
 -Ya ¿…y?-
-Ya no soy un desconocido-
-Bien por ti-
-Vamos que te cuesta-
-¿Para qué quieres invitarme a tomar un helado?-
-Disculparme por cómo te trate-
-Bueno estás disculpado ahora largo-
-Son sólo un par de minutos, o ¿tienes algo mejor que hacer?-
-Está bien sólo un momento-
Me llevo a una cafetería conocida, el pidió un cappuccino mientras yo pedí un helado doble de moca y lúcuma…
-¿Cómo te llamas?-
-Camila-
-Lindo nombre-
-Gracias-fui cortante todo el tiempo, la verdad él era muy lindo cada rasgo suyo era perfecto pero sentí un leve rechazó, no podría mantenerme cerca de él algo me lo impedía. Fue una velada silenciosa, para luego irnos caminando sin rumbo durante unos minutos, tal vez horas y ni me di cuenta. Los nervios y una sudoración inexplicable se apoderaron de mí que me quitaba las ganas de verlo y aún más hablar porque llegaba a titubear. Un silencio incomodo nos gobernaba, él se mostraba feliz mirando el paisaje mientras yo, nerviosa sin ánimos de decir nada y ya llegándome a poner colorada y me levante estrepitosamente y trate de huir, ¿huir? Sí, huir de enamorarme y cae perdidamente ante sus ojos, porque una vez que ocurra eso, ya no habrá marcha atrás.  
-¡¡Espera!!-
-¿Qué?-
-¿A dónde vas?-
-¿Qué te importa?-
-Bueno… en realidad no me importa pero se supone que andamos juntos ¿no?-
-No-
-¡¡ ¿No?!!-
-No-
-¿No?-
-¡¡No!!-
-¿Por qué no?-
-porque no-
-¿No quieres estar conmigo?- No le conteste ante su pregunta que me descolocaba y hacia más difícil escapar de él.
Esbozando una risa burlona me tomó del brazo. -responde- insistió y lentamente apretó más fuerte mi brazo dirigiéndolo hacia él, me miraba tan fijamente que era imposible mirar otra cosa, esa era su intención y costaba resistirse, -respóndeme- volvió a insistir mientras cada segundo que pasaba nuestras bocas se acercaban, pidiendo a gritos culminar con un beso de aquellos…
-imbécil- lo empuje y seguí mi camino lo más rápido que pude
-Bueno y ¿Este imbécil puede llevarte a tu casa?- Decía mientras me seguía
-No…está bien sólo porque es tarde-
La noche se acercaba y recordaba aquel momento durante varias horas y sentía que aún estaba él conmigo, añoraba verlo, deseaba que las horas se hicieran segundos y sin darme cuenta cuando lo vuelva a ver…si es que lo vuelvo a ver. Pues ya era tarde, sus ojos cafés con una mirada triste pero a la vez esperanzada en busca de algo o quizás de alguien, se había adentrado en mí, junto con su cabello negro y tez trigueña. ¿Podría ser yo ese alguien? Me lo pregunté una y mil veces aquella noche, ¿Y si así es?, quedará marcado como intente huir de él pero todos sus atributos fueron los suficientemente fuertes para no evitar soñarlo, respirarlo y sólo con el anhelo de verlo una y mil veces junto a mí respirando el mismo aire y compartiendo el tibio de nuestro cuerpo.  


 


1 comentario:

  1. AMORE MIIIO!!
    HE VUELTO CON MIS ESCRITOS! COMENZANDO POR SUBIR COMPLETITA ERES IMPOSIBLE MUAJAJAJ


    AHORA COMENZARE UNA NUEVA PUES!
    Y YA COMENCE A LEER DEJA VU
    NOS VEMOS MAÑANA DONCELLA!!

    ADIOSIN

    ResponderEliminar