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sábado, 6 de noviembre de 2010

"El Saxofonista": Izquiera - Derecha - De frente, vienes aquí y ya no sales (Cap 7)


Capítulo Siete: “Izquierda – Derecha – De Frente, Vienes Aquí y ya No Sales”
Llegamos al Centro de Investigaciones, Emi con su antipatía característica que no demostraba por la menudez de su cuerpo, no me hablo durante todo el camino, me fue a buscar y de su boca salieron escuetas palabras como: “¿Lo perdiste?, estamos perdiendo tiempo, vámonos.”  Algo rompió está relación, no sabría decir que fue pero ocurrió y es lo que más me duele.
-Cuando entramos al pub anote la patente de la Moto, así será más fácil encontrarlo-
-Lo siento que sea tan individual en esto, tal vez te he pasado a llevar, pero… no es con intención-
-Da igual siempre fuiste así y siempre lo serás, pues siempre tienes la razón de todo y en el resto buscas la mano de obra a quien mandar-
-No se trata de eso se trata de…-Sonó mi teléfono-Perdón… ¿Aló tía?-
-No, lamentablemente no lo soy-
-¿Quién eres?-
-Tú invitada de honor, nos vimos esta mañana ¿no me recuerdas?-
-¿Dónde está mi tía?-
-Eso depende de las represarías que tomes en contra mi hermano-
-¿De qué hablas?-
-De tu investigación, deja libre a mi hermano y tu tía no saldrá herida-
-Él tiene bajo su poder a chicas, tiene que pagar sus familias las están buscando-
-Me da lo mismo, él es mi hermano…  Llama a este número, si cambias de opinión, por mientras me divertiré un poco con tu tía, adiós-
-Tienen a mi tía-Salí corriendo con rumbo a mi casa, necesitaba constatar que todo estuviera bien, por un segundo desear que todo fuese un sueño, un espejismo de mi mente. Necesitaba mi cable a tierra, a mis veintiún años sigo necesitando esa figura materna que sólo proyectaba mi tía.
-¡Cálmate! Entiendo que sea difícil pero todo se resolverá mejor desde la calma, yo siempre estaré contigo-Me tomo la mano y nos abrazamos
Llegamos a mi casa, primeramente, no había nada, ni una pista pata hallar el paradero de mi tía ni un rastro ni nada, sólo una soledad absoluta. Fui a la Casa del Saxofonista, como era de suponer no estaría allí pero necesitaba pruebas, datos para comprobar su culpabilidad y que me indicase si alguna chica aún tiene vida.
Su casa poseía una normalidad que no me esperaba, por lo menos la mantenía limpia. No había nada que mostrase su rasgo psicópata.
-No encontrarás nada-
-No pensé que estarías aquí- Dije con asombro colocándome delante de Emilia
-Tranquilo tu chica no es mi tipo-
-¿Por qué  les hiciste esto?-
-Desilusión, busqué recuperar a Romina llegué a ellas con la ilusión de reencontrarme con Romina encontrar a la mujer que más amé en mi vida, cuando logré darme cuenta que no la encontraría me deshacía de ellas, no puedo soportar el hecho de ver a alguien que se parezca a ella siendo que su existencia se desvaneció, nadie tiene derecho a vivir recordándomela-
-Pero no es la culpa de ellas, tener rasgos similares a tu ex pareja-
-Sufrí matándolas, pero no dude en ningún minuto de asesinarlas-
-Pero Laura iba a tener un hijo tuyo-
-Sí, fue la mayor razón para deshacerme de ella, no podría quedarme con un recuerdo de nada, pues después de la muerte de Romina prefiero desprenderme de las cosas-
-¡¡Son personas, no son cosas!!-
-Da igual, a tu tía no le pasará nada, ya la llame y están paseando en el mall, claro, si sigues mis instrucciones-
-¡¡No tenemos miedo!!-
-No tienen porque tenerlo, tú chica que dices tener mucha valentía, ven-
-Y ¿Pretendes que vaya así sólo porque lo dices tú?-
-No, porque la vida de la tía de tu amigo está en juego- Emilia cedió y se aproximó a él
-¿Qué quieres?- Sacó una pistola, la tensión del ambiente comenzó a subir
-Mátame-
-¡¿Qué?!-
-Toma, no me parece justa la vida, se llevo a Romina y me convirtió en esto lo único que deseo es volver a verla y aquí vivo no podré estarlo-
-No te puedo matar, debes enfrentar la justicia-
-Cuando exista la verdadera justicia la enfrentare, mientras tanto gozaré muriendo y reuniéndome con mi amada Romina-
-¿Qué ocurrirá si no te mato?-
-Nada, me iré a la cárcel-
-Me refiero a ¿Qué pasará con la tía de Esteban?-
-Ah, eso nada grave sólo que mi hermana se deshará de ella y pasará a mejor vida, realmente es lo que necesita a su edad necesita descansar, pero su muerte podrá ser natural si me matan a mí-
-Yo lo haré, es la vida de mi tía que está en juego- Agarre la pistola, coloque mis manos sobre el gatillo
-Espera, los deleitaré con una de mis mejores melodías antes de partir- Tomando en Saxofón, se dirigió a su cama y comenzó a tocar una bella melodía.
Mis manos temblaban con el hecho de apretar ese gatillo y dispare en el pecho cerca del corazón, sabía que no le daría al corazón, esperando que estuviera inconsciente llame a más policías a que vinieran a socorrernos y con Emilia y un grupo más salimos a buscar a mi tía 




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